Opinión - Internacional

Lleva 20 años peleando por los derechos de las mujeres que la habitan, pero el contexto nacional e internacional no se lo pone nada fácil.
Lo tenemos a la vuelta de la esquina y no estamos ponderando la tragedia.
La insistencia infatigable del PE ha emplazado los asuntos relativos al Estado de Derecho, la Democracia y los Derechos en la Agenda de la UE.
La segregación basada en pasaportes y estatus era un objetivo para una minoría y podría ser clave en el futuro.
En Afganistán, la UE está aún lejos de honrar la estatura que se espera de ella.
Cuanto más nos quedemos en Bangladesh, más probable es que nuestra complicada situación desaparezca de la agenda internacional.
Los Veintisiete deben dar solución de forma conjunta y acorde a su política de derechos a la cuestión de los refugiados y de la población desplazada afgana.
Deben proveer una asistencia rápida, segura, que no deje a nadie atrás.
El resumen caótico del fracaso del poder duro y el unilateralismo frente al poder blando, el derecho internacional y el multilateralismo.
Lo de Afganistán viene de lejos, siempre fue un conglomerado levantisco y fraccional, de tribus dispersas, guerreras, en alianzas y hostilidades cambiantes.
Una viñeta de Fito Vázquez.
Se les va a privar de todos los derechos humanos de un plumazo.
La situación puede tornarse más dramática en los próximos años: se estima que en 2050 la población de la Tierra rondará los 10.000 millones de habitantes.
Cualquier medida que se adopte por los poderes públicos para concienciar a la población de este hecho debe ser aplaudida.
La homosexualidad no es contagiosa; no es ningún “mal” ni “amenaza” ante la que “proteger” a nadie: ¡los prejuicios y el odio sí lo son!
Una viñeta de Pepe Vera.
Los emigrantes en Reino Unido pudimos demostrar que somos tan aptos para animar a la selección como un aficionado de Pontevedra o de Madrid.
Ni el Plan ni la Ley han bastado, a falta de recursos, para frenar los asesinatos de mujeres: 63 hasta el pasado 20 de junio, 118 el pasado año.
Algunos nos damos cuenta de que ya no somos tan libres y pasamos a sufrir las mismas trabas que otros migrantes tenían hasta ahora.
Si no hay rivales, se asegura la victoria. Y sigue y sigue en su escalada de delirio autoritario.